Apliques de pared
Los apliques de pared cumplen discretamente una función esencial en los buenos interiores. Suavizan los pasillos, enmarcan los espejos, flanquean las camas y aportan a las paredes una calidez que la iluminación del techo por sí sola nunca consigue. Nuestra colección apuesta por piezas sobrias —metales cepillados, vidrio opalino y líneas depuradas— porque un aplique de pared debe complementar una estancia, no competir con ella. Combínalos con la iluminación del techo y observa cómo un espacio plano gana profundidad. Es el truco más antiguo del manual de los decoradores y sigue funcionando siempre.