Algunas luminarias llaman la atención — esta la gana de manera discreta. Una sola bombilla se encuentra dentro de una jaula de hierro abierta y redondeada, y como el marco es más aire que metal, la luz se escapa en todas direcciones a la vez: suave a lo largo de las paredes, cálida sobre la mesa, sin un solo borde duro.
Cuelga bajo sobre una mesa de comedor o una isla de cocina y se convierte en el punto focal silencioso de la habitación; colócala sobre un bar o en un espacio contemporáneo y mantiene su presencia sin saturar el ambiente que la rodea. Al ser un colgante de techo suspendido, se conecta desde arriba y permanece exactamente donde lo posiciones, noche tras noche.
- Jaula abierta y redondeada que permite que la luz se difunda uniformemente en todas las direcciones
- Robusto marco de hierro negro diseñado para mantener su forma con el tiempo
- Colgante de una sola bombilla, suspendido del techo
- Ideal para mesas de comedor, islas de cocina, cafés, bares y salas de estar contemporáneas